lunes, 3 de agosto de 2020

El viaje de Lucio

Conocí a Nora en el colegio, en el último grado de la secundaria. Desde ese día somos amigas, yo me dedico a cuidar a las personas con discapacidad, entonces cuando Nora me ofreció cuidar a su hermano acepté. 

Lucio se llevaba bien conmigo, lo ayudaba a hacer las cosas que no podía y le llevaba la comida. Un día Lucio empezó a pintar un cuadro, al principio era todo normal, creí que lo había empezado a pintar por aburrimiento. Pero después, Lucio se pasaba toda la tarde mirándolo y cuando me acercaba a la puerta a veces hasta se escuchaban voces. 

Un día le estaba preparando la cena a Lucio, cuando se la fui a llevar Lucio no estaba, me asuste un montón porque Lucio no se podía mover así que muy lejos no podría haber ido. Llame a Nora muy preocupada para avisarle que Lucio no estaba. Cuando Nora llegó revisamos toda la casa y no lo encontramos. Pero notamos algo raro en la pintura. 

Con Nora pensamos que por ahí Lucio estaba dentro de la pintura, ya que se escuchaba voces, se pasaba todo el día mirándola y él unos días antes nos había dicho que iba a hacer un viaje. Nos asustamos mucho porque era casi imposible que Lucio este ahí adentro. Me quede muy preocupada espero que vuelva pronto. 


Por Alma Pérez Tedeschi


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.